Blog

Contacto cero para superar rupturas sentimentales

Publicado el 11 junio 2021 - #Conocimientos

contacto cero

Uno de los momentos mas complicados que se nos puede presentar es la ruptura sentimental. Cuando nuestra pareja nos deja, sin esperárnoslo, sin que haya ningún motivo aparente, cuando nos aparta de su vida, y nos toca ahora seguir nuestro camino sin esa persona y desprendernos de ella, este paso en la mayoría de las ocasiones se hace duro y se vuelve realmente complicado pasar página. Comienza un síndrome de abstinencia emocional y el sufrimiento psicológico experimentado puede ser devastador para nuestro cerebro.

Cuando esto ocurre, obtenemos un primer rechazo por su parte como si pusieran un muro entre nosotros. Es entonces cuando cometemos el error de suplicar, rogar, insistir, hacerle ver que se esta equivocando, apelamos a sus mas profundas emociones, o intentamos hacerle creer que una segunda oportunidad podría salir bien. Lo que desencadena en otro rechazo al ver que su idea sigue siendo la misma.

Pero no nos rendimos, recurrimos también a planes de acción, pensamos que podría ser buena idea llevarle a su trabajo algo que sabemos que le gusta, fingir algún encuentro casual o quizás escribirle un mensaje emotivo… De modo que nuestra cabeza se torna en una maquina de crear planes constantemente para intentar demostrarle cuanto le queremos, fantaseamos con la esperanza de que estos esfuerzos puedan funcionar, entramos en un bucle obsesivo del que cada vez se hace mas complicado vislumbrar la salida hasta tal punto que puede llevarnos a la inactividad en el resto de áreas de nuestra vida.

contacto-cero-ruptura

Finalmente como resultado obtenemos que todas estas acciones no funcionan, incluso se pueden volver contraproducentes consiguiendo alejar aun mas a la que era nuestra pareja, aumentar su postura de rechazo y lo mas grave, dañar nuestra autoestima. Al rogar y suplicar, nuestro concepto de nosotros mismos se ve afectado y nos lleva a sentimos peor.

Por esto es importante parar de hacer estos esfuerzos, perder el miedo a soltar, entender el permitir soltar como una renuncia al dolor por el dolor y dejar la relación atrás. Aceptar que es una situación fuera de nuestro control, no podemos controlar la conducta de la otra persona, así que intentemos controlar lo que sí podemos, nuestra forma de actuar, nuestra forma de proceder…

Comprendamos que todo esta siempre en un continuo cambio, y en el caso de los sentimientos ocurre lo mismo, los sentimientos que tengamos en este momento hacia la otra persona no siempre van a ser iguales, cambiarán.

¿Qué es el contacto cero?

Como se ha mencionado anteriormente lo mas conveniente es soltar, una forma muy útil para esto es comenzar con el llamado contacto cero, una herramienta básica para superar la ruptura y la dependencia emocional que se ha generado hacia la pareja. Se lleva a cabo cortando el contacto de forma directa, a través de todos los medios. Se debe hacer es el fuerzo de no escribirle, no llamarle, no buscarle… Ya que esto hace que pensemos mas en esta persona, que rescatemos recuerdos antiguos, reexperimentemos y crezca la angustia. Tenemos que entender el contacto cero desde de la postura de sanarnos a nosotros mismos, es importante que no estemos expectantes de que a través de este método se retome la relación. A partir de aquí hay que aceptar y respetar que esa persona no quiera continuar con la relación, es en este momento en el que tienes que intentar centrarte en ti misma, en recuperarte, porque ahora te necesitas mas que nunca. Hay que cerrar esta etapa y una de las mejores formas para lograr esto es no saber nada de la persona, centrarse en uno mismo.

No hay que hacer contacto cero a expensas de que esa persona vuelva, si no de proseguir con nuestra vida.

contacto-cero-ex-novio-1024x819

El contacto cero tiene una doble ventaja, por una parte el logro de desengancharnos del bucle en el que nos encontramos, parando de crear planes de aproximación, y por la otra trabajar nuestro amor propio, que en muchas ocasiones, tras una ruptura se ve vulnerado. Hay que comprender que, igual que sabemos querer a otra persona, sabemos querernos a nosotros mismos, por lo que a partir de ahora: cuídate, preocúpate por tu bienestar y busca vías que te hagan feliz, realiza actividades nuevas, distrae tu mente con otras cosas, consiéntete. Deja de interpretar el tiempo que pasas contigo como un castigo, como una soledad impuesta y empieza a verlo como una oportunidad de trabajar en ti, cuanto mas inviertas en ti, mayor valor te vas a dar, y a medida que te das valor vas construyendo ese amor propio y tus reacciones cambiarán también.

El amor propio es el único amor que nos acompaña desde que nacemos hasta el fin de nuestros días, es por esto que es muy importante reconectar con él, es en esto en lo que hay que poner nuestro máximo esfuerzo. A pesar de la ruptura, el amor propio nos hace emocionalmente independientes, cuando alguien se va de nuestra vida no se lo lleva, este se queda contigo, tu pilar base eres tu mismo. Debes comprender que tu tienes la misma capacidad de darte amor como te podría dar un tercero, entendiendo esto, jamás nos exponemos a la ausencia de amor porque el amor siempre esta contigo, este amor propio se puede reconstruir.

No existe diferencia entre querer a otra persona y quererse a uno mismo.

Imagínate te levantas por la mañana y te miras en el espejo e igual inconscientemente te dices ‘que fea estoy hoy’ o ‘que mala cara tengo’… te concentras en tus defectos pero… ¿crees dirías eso mismo de una persona a la que quieres, o de la persona que estas enamorada?

No, lo pasaríamos por alto, pensaríamos que esta guapo/a independientemente de como este, precisamente por ese amor que sientes. Eso mismo es lo que tienes que hacer contigo, mírate con cariño, no te centres en tus defectos, céntrate en tus virtudes, comprende las cosas singulares y únicas que tienes, si no te sientes bien, ayúdate a verte mejor, cuídate. Ocupa tu tiempo trabajando en ti, para sentirte orgulloso de ti y esto va a ser una herramienta muy potente para ayudarte a sanar.

La ilustración es de Laura Calvo, artista y Directora de Arte.

Esta entrada de blog está escrita por María Alonso Esteban, alumna de cuarto de grado de Psicología por la Universidad Camilo José Cela, que ha hecho sus prácticas con nosotras.

Muchas gracias, María, por tu dedicación, esfuerzo, actitud y trabajo duro.