Blog

La importancia de aburrirse

Publicado el 23 septiembre 2022 - #Conocimientos

la importancia de aburrirse

Seguramente hayas escuchado a algún experto o hayas visto en TikTok, en Insta o en Youtube que ya no sabemos aburrirnos. Porque no nos dejan, porque no nos enseñan.

Y también habrás visto en algún momento que los expertos recomiendan no exponer a los menores de dos años a las pantallas en ninguna de sus formas. Nada de TV, móvil, Tablet o cualquier forma de entretenimiento audiovisual antes de esa edad.

Y quizás te hayas planteado que es posible que sea una exageración.

Sin embargo, no lo es. Desde que se desarrolla el feto hasta los 2 años de vida después del nacimiento se da un proceso en los seres humanos denominado poda neuronal.

¿Por qué es importante la poda neuronal?

La poda neuronal consiste en la eliminación progresiva de neuronas para generar conexiones rápidas y eficaces. Es decir, que nacemos con muchas más neuronas de las que necesitamos y éstas van muriendo en función de las conexiones que se van fomentando más durante el desarrollo.

De lo que los expertos alertamos es de que el uso de pantallas en esa etapa altera de forma sustancial esa poda, con consecuencias que aún están por ver.

El aburrimiento y su relación con la creatividad

La idea de este post surgió cuando estuvimos recordando con Laura qué hacíamos de pequeñas cuando nos aburríamos. Que si crear un fuerte, que si crear unos muñecos con papel de plata o inventar juegos nuevos con nuestras hermanas. Dejábamos volar la imaginación, jugábamos a las embrujadas, fantaseábamos con ser Xena la Princesa Guerrera, con crear pociones, o inventar disfraces…

Y todo eso era posible porque el aburrimiento espoleaba esa creatividad, una búsqueda activa y en relación con lo que nos rodeaba. Podíamos ver Xena una vez al día, no toda de golpe como ahora. Así que, en el rato que venía después jugabas a ser ella, inventabas nuevas aventuras.

Estarás pensando en este momento, “vaya boomers los de Acimut Psicología con lo de que antes nos divertíamos mejor y todas esas cosas”. Y no te falta algo de razón. Cada generación tiene su propia idiosincrasia.

Y actualmente la nuestra está profundamente ligada a la tecnología y a las redes sociales. Las pantallas captan la atención de una forma desbordante. El algoritmo de las redes está hecho para que te enganches y sigas mirando, es decir, para generarte dopamina y serotonina a un punto que no estamos preparados para asumir.

En la naturaleza no existe algo tan estimulante, con tantos colores, sonidos, bailes o movimientos. Todo está sobre estimulado hasta el extremo. El problema no es que no sepamos aburrirnos, es que no hay tiempo, no hay opción o posibilidad.

Las consecuencias del uso de redes

Así, las generaciones que se han criado o se están criando con un móvil delante van a tener muchos problemas a la hora de:

  • tolerar su propio malestar (cada vez que sienten algo desagradable se meten en redes)
  • mantener la atención: cada vez se necesita de mayor estimulación para mantener la atención
  • gestionar la impulsividad
  • gestionar sus emociones
  • aprender a posponer el refuerzo

Es importante no exponer a los niñ@s pequeñ@s, no ponerles vídeos de YouTube en bucle para que no molesten. Los niños tienen que molestar, que moverse, que aburrirse y aprender a desesperarse. Es la única manera de desarrollarse y aprender a regular sus emociones. Y, en último termino, es la única forma de asentar unas buenas bases sobre las que construir su identidad.

Una vez, una paciente comentó en consulta: “Antes prefiero estar mirando TikTok sin objetivo ni rumbo que dedicar unos minutos a experimentar mi aburrimiento y pensar en algo que hacer” (más o menos dijo eso, nosotras lo ponemos aquí más técnico). Y lo decía con pena, con lástima, resignada. Como si no existiese otra opción y la realidad no diese más de sí. Porque las pantallas nos hacen eso: nos hacen creer que no hay más realidad más allá de ellas.

La ilustración sobre la importancia de aburrirse es de la gran Laura Calvo.