¿Cómo gestionar las emociones?
Publicado el 18 agosto 2025 - Sin categoría
En este blog te contaremos cómo gestionar las emociones, explicando qué son y sus funciones. Las emociones son reacciones que nos acompañarán toda nuestra vida, cada situación que vivamos puede desencadenar una o varias emociones diferentes. Conocer las emociones nos lleva a procesarlas de una forma más adaptativa para nosotros. El no conocer ni aceptarlas nos puede llevar a no procesarlas de una manera adecuada y generar alteraciones emocionales.
Estas alteraciones pueden influir en cómo vivimos nuestra vida, causándonos mayor malestar.
Como podemos ver en una situación en donde nos encontramos molestos por algo, el no procesar esa emoción podría mantenernos molestos durante situaciones en las que no habría porqué estarlo.
No procesarlas correctamente puede generar que esa emoción siga en situaciones donde no debería. Por ello, aprender sobre nuestras emociones y realizar un buen procesamiento nos ayudará a que las emociones estén en su situación necesaria.
Por otra parte, conocer nuestras emociones y las de otros nos facilita el establecer vínculos sanos y a entender de una mejor manera a los otros. También están presentes en nuestra toma de decisiones a lo largo de nuestras vidas. Conocerlas puede ayudarnos a tenerlas en cuenta cuando tomemos decisiones.
¿Qué son las emociones?
Las emociones son las formas que tenemos de responder a nuestro entorno. Son reacciones cuando algo nos pasa, como ponerse triste cuando perdemos algo o a alguien o ponernos felices cuando nos dan una buena noticia.
Las emociones son reacciones con las que convivimos toda nuestra vida y nos salen de manera automática. Nuestro cerebro está programado para tenerlas en momentos diferentes de nuestras vidas. Notamos que estamos sintiendo una emoción cuando algo cambia en nuestro estado de ánimo, nuestro estado corporal o la manera de relacionarnos con esa situación, cambia nuestra conducta o expresión. Como cuando nos sentimos molestos, nuestro cuerpo se pone tenso, fruncimos el ceño y cualquier mínima cosa nos está irritando, algo cambia en nuestro estado de ánimo, en nuestro cuerpo y nuestra conducta.
Así, podemos encontrar una emoción o varias en casi cualquier situación de nuestra vida.
¿Por qué tenemos emociones?
Las emociones están presentes en todos nosotros porque están para ayudarnos a sobrevivir.
Existen tres funciones por las cuales las emociones están presentes en nosotros, nos ayudan a sobrevivir, nos motivan a hacer cosas y nos ayudan a relacionarnos con los demás.
Están presentes en nuestra supervivencia de manera que nos ayudan a reaccionar ante peligros. Como haciéndonos reaccionar con miedo ante algún ruido fuerte repentino, así con la emoción se nos prepara para escapar en caso de ser necesario.
También nos activan a realizar cosas, como a resolver problemas o tener las habilidades para hacerlo. Como sentir orgullo ante algo que realizamos, cuando sentimos orgullo sentimos motivación para seguir cambiando.
Nuestra parte social también está influida por ellas, dado que nos ayuda a relacionarnos de una mejor forma con nuestro entorno. Emociones como la culpa, nos ayudan a reparar un daño que pudimos causar.
Todas ellas cumplen un papel fundamental en nuestra vida, surgen para ayudarnos a sobrevivir, todas tienen su función y están para avisarnos de cosas. Es importante conocer que nuestras emociones están para ayudarnos a sobrevivir de una mejor forma.
La universalidad de las emociones
Todos nacemos con emociones, también llamadas emociones primarias. Pueden ser la alegría, la tristeza, el miedo, la ira, etc. Y, también existen aquellas que aprendemos cuando interactuamos con nuestro entorno. Esas son las emociones secundarias, entre ellas están los celos, la culpa, el orgullo, etc.
Todas las personas tenemos emociones, pero no todos las sentimos de la misma manera.
La diferencia entre el sentimiento y la emoción
La emoción y el sentimiento no son lo mismo. La emoción es esa reacción involuntaria que tenemos ante las situaciones y el sentimiento es como sentimos esa emoción.
El sentimiento
El sentimiento es la parte consciente de la emoción. El sentimiento conlleva una interpretación de esa emoción en base a nuestra cultura, experiencia o conocimiento.
La emoción
La emoción es algo que sale de nosotros de manera involuntaria, pero nosotros podemos aprender a convivir con ella y a interpretarla de una manera consciente.
La función de las emociones
Surgen en nosotros para transmitirnos información. Cada emoción lleva mensajes para nosotros. Son mensajes que nos ayudan a interpretar las situaciones.
La alegría surge en nosotros cuando sentimos algo placentero, alentándonos a que busquemos cosas que nos causen placer.
La tristeza en cambio nos avisa de una pérdida de alguien o algo, apareciendo para ayudarnos a superarla.
El miedo es una alerta de algún peligro, nos sirve para buscar protección y sobrevivir.
La ira sale cuando algo es injusto o se nos ha vulnerado, ésta nos ayuda a poder establecer límites.
La vergüenza surge cuando no nos hemos adecuado a las normas de nuestro contexto social, motivándonos a hacerlo, para una mejor interacción con otros.
El orgullo está presente en nuestros logros, fomentándonos a que nos sigamos esforzando para mejorar como individuos.
La envidia está para motivarnos a conseguir algo que tiene otra persona y nosotros queremos.
Los celos tienden a salir cuando existe la posible pérdida de algo que nosotros valoramos mucho.
Conocer el mensaje que nos transmiten las emociones es clave para un buen procesamiento emocional. Así nos es más fácil aceptarlas e integrarlas en nuestra vida.
Las emociones y nuestro cuerpo
Una parte que nos puede ayudar a identificar las emociones es como tienden a manifiestarse en nuestro cuerpo.
Cada persona experimenta la emoción de una manera diferente y en partes del cuerpo diferentes.
La alegría puede sentirse con un mayor ritmo cardíaco o como la tristeza puede sentirse como un nudo en la garganta.
El miedo puede surgir también como aumento de ritmo cardiaco y como tensión muscular.
La ira suele venir acompañada de tensión mandibular, aumento de la temperatura corporal.
El asco puede venir acompañada de náuseas, salivación, etc.
Cada emoción influye de una manera diferente en nuestro cuerpo y es normal que varias emociones surjan en la misma parte de nuestro cuerpo.
El saber que lo que estamos sintiendo es una emoción nos ayuda a normalizar esa manera de sentirnos, ayudándonos a vivir esa experiencia de una mejor forma.
Las emociones y nuestro estado de activación
Las emociones también forman parte activa de nuestra energía para hacer cosas. De esta manera cuando sentimos alegría, tenemos ganas de hacer cosas y cuando sentimos tristeza es normal no tener ganas de hacer nada. En otras ocasiones hay algunas que nos generan ganas de no hacer nada, pero haciéndonos sentir bien, como estar en calma. Por el contrario, también existen otras que nos encienden mucho pero no nos generan placer, como la ira.
Por ello, conocerlas es importante para nuestra calidad de vida. A veces no entendemos qué nos está pasando por no querer hacer cosas y puede ser que estemos sintiéndonos tristes y no nos hemos dado cuenta.

¿Qué puedo hacer para gestionar las emociones?
El procesamiento emocional nos ayuda a que integremos cada emoción de modo que puedan surgir otras nuevas sin interrupciones por otras que no integramos de una manera adecuada.
Para poder recibir una emoción, debemos estar dispuestos a ello, la primera fase en un procesamiento emocional, es estar abierto a recibir esa emoción aún sin ponerle nombre.
Le prestamos atención, buscando lo que nos genera en nuestra mente y podemos buscar en qué parte de nuestro cuerpo actúa.
En la siguiente fase intentamos ponerle nombre a lo que estamos sintiendo, para que tras esto podamos normalizar y permitirnos sentirnos de esa manera. Es importante que al sentirnos de esa manera no nos juzguemos y nos dejemos sentirnos así.
Para continuar debemos averiguar porque nos hemos sentido de esa manera. Podemos buscar si creemos que hay algo en concreto que nos ha generado sentirnos de esa manera. En ocasiones desconocemos porque nos surgen esas emociones. Si es así, aún podemos trabajar con ellas buscando que quieren decirnos. Si encontramos un mensaje, podemos integrarlo a la situación que estamos viviendo. Además este mensaje lo utilizaremos para cuando esta misma emoción nos esté dando otro mensaje parecido en una situación diferente.
Estos pasos nos pueden ayudar a procesar nuestra emoción en determinadas situaciones y ayudarnos a que no interfieran en situaciones diferentes de las que las activaron.
Aún así, tras estos pasos, podemos ayudar realizando actividades para un mejor procesamiento emocional.
Por ejemplo, podemos tratar de reevaluar una situación pasada que nos fue desagradable de una forma más agradable para mejorar la forma en la que nos relacionamos con ella.
También, el realizar una actividad física puede ayudarnos a mejorar nuestro estado de ánimo. Por último, también podemos usar las que son agradables para intentar contrarrestar las desagradables.
Aspectos importantes a tener en cuenta en las emociones
Existen algunos aspectos importantes que debemos tener en cuenta cuando hagamos nuestro procesamiento emocional.
En ocasiones surgen como falsas alarmas. Esto quiere decir que podemos tener emociones que no lleven ningún mensaje y que han sido activadas sin ninguna razón aparente. Es importante ser conscientes de ella por la forma en que podemos actuar tras tener la emoción.
Debemos tener en cuenta que se expresan en nuestro cuerpo, en nuestra mente y en la forma en que actuamos. Ninguna es menos importante que otra, todas estas formas de expresión debemos ser escuchadas. En caso de que no escuchemos una podemos hacer que otra se desborde. Como si tuviéramos una manguera con tres bocas, si tapamos una, aumentará el chorro de las demás.
Por último, tenemos que tener un sumo cuidado con nuestra manera de actuar cuando estamos sintiendo. Tienden a crear pensamientos, lo que significa que cuando tenemos una emoción, ésta emoción llena nuestra mente de pensamientos. Esto puede llevarnos a actuar por estos pensamientos que son creados por la emoción y no por nuestra parte racional. Debemos entender que en ocasiones tenemos que separarnos de esos pensamientos que tenemos cuando estamos sintiendo una emoción.
Para una mejor aceptación de las emociones
El aceptarlas puede no ser un aspecto fácil en nuestras vidas, dado que en ocasiones surgen emociones que no nos generan tanto placer. Aun así, el aceptarlas ayuda a mejorar nuestro bienestar personal.
Por ello, tener en cuenta algunos aspectos de ellas puede ayudarnos a que sea más fácil aceptarlas.
Recordando que nuestras emociones surgen para darnos mensajes de nuestro entorno y ayudarnos a relacionarnos mejor con él.
Las emociones no son buenas ni malas, sino que todas son válidas debido a que todas nos están ayudando en nuestra supervivencia.
El aceptar las emociones no conlleva el que nos gusten, algunas pueden generarnos mayor malestar, pero esto no es impedimento para poder aceptar el mensaje que trae.
Aceptar la emoción y el mensaje que trae no significa que debamos aceptar la situación en la que se disparó.
Recuerda que el aceptar la emoción tiene que ver con dejarla estar presente, de forma voluntaria, al menos el tiempo necesario para poder realizar su función.
Podemos tener en cuenta que son temporales y están aquí para ayudarnos, no como enemigas, sino para darnos un mensaje que nos ayudará a una mejor relación con nuestro ambiente.
Aun así, si consideras que necesitas ayuda para poder aprender a regularlas de una forma en la que no te hagas daño, recuerda que siempre puedes contactar a un profesional de la salud que te ayude con ello.
Preguntas que puedan estar relacionadas con las emociones.
¿Cuando una emoción se convierte en sentimiento?
Una emoción se transforma en sentimiento cuando tenemos consciencia de ella. Así esa emoción pasa a interpretarse de forma influida por nuestros conocimientos, aprendizajes y cultura.
¿A qué edad se desarrollan las emociones?
Los humanos nacemos con las emociones y tienden a desarrollarse a lo largo de toda nuestra vida. Nacemos con las emociones primarias, desde bebés podemos sentirlas como miedo o sorpresa, a medida que nos desarrollamos en interacción con otros nos surgen con las secundarias como celos u orgullo.
¿Cuál es la emoción más fuerte?
No existe una emoción más fuerte que otra. Todas ellas dependen de la persona, la situación y la forma en que la persona lo experimente. Aun así cada emoción puede tener un nivel de intensidad muy fuerte, dependiendo del momento, podemos llegar a sentir todas las emociones en diferentes intensidades.
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