La importancia de enseñar sexualidad a los niños
Publicado el 24 noviembre 2025 - Sin categoría
La sexualidad en nuestra sociedad ha resultado ser un tema tabú del que no se ha podido hablar hasta hace poco. Cualquier situación en relación con ella se quedaba de puertas adentro. ¿Te ha pasado alguna vez que al hablar de ella te echaran una mala mirada? En realidad, hoy sabemos que la sexualidad es una parte muy importante del ser humano, que no solo abarca el ámbito sexual, sino que también forma parte de nuestra identidad. Conocerla puede ayudarnos a saber cómo puede influir en nuestras vidas y cómo puede desarrollarse de una manera adecuada, tanto en adultos como en niños.
Para ello, debemos conocer, qué es exactamente la sexualidad y que abarca.
¿Qué es la sexualidad?
La sexualidad no solo abarca la parte sexual de un sujeto, sino que se compone de tres elementos:
Sexo/sexuación: Este elemento describe la estructura física de un cuerpo, es puramente la descripción fisica de un sujeto, el cómo se ve.
Sexualidad: En este elemento describe lo que la sociedad nos dicta, el ¨cómo se debe ser¨ en el que se incluyen roles de género, normas sociales, valores y educación sexual. En este bloque se entiende la identidad de género y la orientación sexual.
Erótica: En este elemento hace referencia todo lo que tiene relación con la conducta del acto sexual, tanto el antes, el durante y el después.
Toda persona está formada por la sexualidad, nos compone nuestra estructura corporal, el cómo nos sentimos en la sociedad y cómo expresamos el acto sexual en sí.
Identidad sexual y orientación sexual
La identidad de género hace referencia a como nos percibimos a nosotros mismos, pudiendo no ser lo mismo que nuestro sexo, como podríamos en una persona que se percibe como hombre habiendo nacido con genitales de mujer.
La orientación sexual nos habla de por quien nos sentimos atraídos. Pudiendo sentirnos o no, atraídos por diferentes personas, ya sean de nuestro mismo sexo o distinto.
¿Por qué es importante enseñar acerca de la sexualidad a los niños?
Dado que que el sexo abarca tantos componentes en un mismo sujeto, la enseñanza de éstos podría traer innumerables beneficios al desarrollo de los menores y en los tres elementos que comprende el sexo en el ser humano.
Podemos verlos a continuación:
- Educar sobre su propio cuerpo facilita que acepten los procesos a los que éste se somete a medida que van creciendo, como la menstruación. No debemos dar por hecho que los menores sepan completamente lo que ocurrirá. Hablar con ellos facilitará que se sientan más seguros y que sepan que pueden recurrir a nosotros a medida que el proceso avance.
El llenarles de información que nosotros conocemos y sea verídica, puede alejarles de mitos como que ¨masturbarse es dañino¨ o ¨al menstruar ya no puedes jugar¨.
Explicarles sobre la sexualidad de manera abierta también colabora a que sean capaces de entender en qué consiste un comportamiento sexual adecuado y en que no. Dándoles herramientas para que cuando localicen uno que no lo es, acudan a nosotros.
- Darles conocimiento acerca de la sexualidad les ayuda a tener mayor comprensión y aceptación de su propia identidad y fomenta que tengan mayor empatía con las personas de su alrededor, reduciendo la discriminacion hacia otros.
- Hablarles sobre la conducta sexual promueve el que mantengan relaciones sanas dentro de su propio consentimiento y deseo. A su vez, la información sobre este tema, mejora la capacidad que pueden tener de protegerse de enfermedades. También puede favorecer a un mayor disfrute de sus relaciones sexuales y a evadir mitos como ¨el sexo es solo para tener hijos¨, ¨el sexo debe disfrutarse siempre¨.
Además, cuando hablamos de sexo con los menores creamos una red de comunación abierta para que ellos también puedan preguntarnos acerca de lo que tengan dudas.

¿Qué enseñar acerca de la sexualidad a los menores según su edad?
Las edades de los menores tienden a ir por etapas, cada etapa tiende a verse categorizada por el aprendizaje de un conocimiento. Por ello, no podemos hablarle a todos los menores de la misma forma y con la misma educación. Siempre debemos adecuar el lenguaje y el conocimiento que vamos a enseñar a las diferentes etapas que vayan a pasar según su edad.
Etapas para adecuar la enseñanza a su edad:
De 0-5 años: a esta edad los menores pueden reconocer sus estructuras corporales como el ¨pene¨ o ¨vulva¨ pero no existe una relación de manera sexual. En esta etapa buscan las diferencias sexuales entre estructuras corporales.
¿Cómo podemos acompañar? En esta etapa podemos ayudarles nombrando a sus partes de manera clara y podemos explicarles maneras básicas del consentimiento como ¨Si no quieres que te bese, puedes decir que no¨.
De 6-9 años: en esta edad los niños ya son capaces de relacionar el sexo con el nacimiento de los bebes, por lo que pueden empezar a hacer preguntas mucho mas especificas. En esta edad podemos tener un especial cuidado por los lugares en los que los menores pueden ir en búsqueda de información.
¿Cómo podemos acompañar? Podemos responder a sus preguntas de manera natural, pero sin entrar en especificaciones, como en la pregunta ¨¿Cómo nacen los bebés?¨ poder responder “Los bebés crecen dentro del útero de mamá. Cuando están listos para nacer, pueden salir por la vagina o con ayuda de una operación llamada cesárea.”. En esta etapa también podemos empezar hablando sobre la pubertad para evitarles confusión en cuanto suceda.
De 10-12 años: en esta etapa pueden comenzar los cambios físicos. La atracción por otras personas también puede ocurrir. Los menores pueden llegar a tener mayor cantidad de preguntas acerca de la masturbación y las relaciones sexuales.
¿Cómo podemos acompañar? El anticiparnos a los cambios en la pubertad puede ser una manera adecuada de que ellos puedan enfrentarse de una mejor forma a este proceso natural. Podemos hablar de la atracción de manera natural.
De 13 años en adelante: a partir de esta edad pueden llegar a comprender la conducta sexual para algo más que no sea simplemente la reproducción y que pongan en marcha conductas para aprender sobre ellas, como el uso de pornografia. Pueden llegar a sentir mayor presión por las conductas sexuales por su entorno. Suelen ser más conscientes de la identidad de género.
¿Cómo podemos acompañar? La educación de las relaciones sexuales es imprecindible en esta edad, en concreto hablar sobre el conocimiento, la prevención e enfermedades y los métodos anticonceptivos. En esta etapa también podemos hablar sobre el uso y los mitos que encontramos en la pornografia, desmintiendo lo irreal que puede llegar a ser en comparación de las relaciones sexuales.
Y podemos educar sobre las identidades y fomentar su respeto.
¿Qué términos usar para hablar de sexualidad?
En ocasiones podemos creer que el uso de un lenguaje más infantilizado en los niños puede mejorar la comprensión de lo que vayamos a explicar. Esto puede ser no del todo cierto, debido a que nombrar determinadas partes de alguna forma pueden llevar a la confusión.
Aunque no lo parezca, el uso de términos como ¨pene¨ ¨vulva¨ ayuda a normalizar a los menores las partes de su cuerpo, estableciendo a su vez, una relación más positiva con él.
El lenguaje puede irse modificando con el crecimiento de los menores, pero es relevante hablar con ellos de manera clara y natural, lo que les permitirá reducir la vergüenza en relación con los temas sexuales y poder hacer preguntas de una manera más fácil.
Cómo enseñar consentimiento y la importancia de enseñar sobre límites corporales.
El explicar en las diferentes etapas de las edades de menores el consentimiento sexual, puede favorecer a la prevención de un abuso infantil y facilitar el tener relaciones sanas y consentidas.
Dependiendo de la edad de los menores, el consentimiento debe enseñarse de forma adecuada a su edad.
De los 3 a los 5 años podemos enseñar que su propio cuerpo les pertenece y que nadie debe tocarlos sin su consentimiento, como adultos podemos ayudar a facilitar estas conductas, pidiendo su consentimiento para poder tocarles, podemos hacerlo de la siguiente manera: ¨¿Puedo darte un abrazo?¨. También podemos normalizar que ellos puedan decir que no y rechazar nuestra propuesta, verbalizándoles que tienen el derecho de hacerlo.
De los 6 a los 9 años empezar a enseñarles sobre el respeto hacia los demás es posible, podemos poner de ejemplo si sus amigos no quieren jugar, deben respetarlo. De acuerdo a esto, debemos enseñar los límites del cuerpo de la otra persona, si la otra persona no quiere que le toquemos, no debemos hacerlo, lo mismo pasaría con su espacio personal, si nuestro amigo no quiere que nos acerquemos, no lo hacemos.
Entre los 10 y los 12 años podemos explicar de una forma mucho más específica el consentimiento, pudiendo decirle que consiste en un acuerdo mutuo, explicarlo de manera en que si algo puede llegar a ocurrir deberían estar ambos de acuerdo y que un acuerdo no es mutuo si alguno se siente presionado. Indicamos la importancia de pedirle permiso a la otra persona para besarla o abrazarla.
Cuando los menores pasan los 13 años el consentimiento puede explicitarse a relaciones íntimas, debemos indicarles que debe ser de manera verbal y explícita y que puede retirarse en cualquier momento. Es importante recalcar la presión social que puede llegar a sentir en determinadas situaciones sociales, pero ello, debemos reforzar el hecho de que el consentimiento es algo libre. Por otra parte, debemos explicar la importancia del deseo como parte de una relación íntima y que además de consentir que ellos quieran hacerlo desde su deseo es una parte fundamental.
La pornografía en los menores
La pornografía es un tema muy importante para hablar con los menores. El uso de la pornografía conlleva ciertos elementos perjudiciales que debemos conocer para poder transmitir a nuestros menores.
La pornografía genera una descarga de dopamina, siendo ésta una hormona que nos genera placer, el uso continuado de esta forma de generanos placer puede provocar que nos volvamos adictos a ella y que además otros elementos no sean suficiente para generarnos el mismo placer.
Esto podría ocasionar que otros estímulos de fuera no sean suficientes para las personas, provocando problemas como disfunciones sexuales. En un cerebro joven en pleno desarrollo esto es todavía más peligroso porque puede ocasionar una mayor dependencia al tener menos control sobre su conducta.
Otras daño que puede ocasionar la pornografía en menores
La exposición temprana a imágenes o videos de pornografía puede llenar sus mentes de ideas falsas o erróneas acerca de lo que son las relaciones sexuales.
También pueden generar expectativas no verdaderas acerca de las practicas sexuales, como prácticas imposibles o que nunca lleguen a cumplirse, haciendo que se sientan insatisfechos con sus relaciones sexuales.
El comparar los cuerpos que podemos observar en la pornografía con lo que nos encontramos habitualmente o los nuestros propios puede generarnos malestar o el nunca estar satisfechos tanto con nuestro cuerpo como con el de los otros.
Por ello es importante el transmitir lo peligroso que puede ser el uso de pornografía a nuestros menores. Es relevante el indicar que lo que puede verse en imágenes o videos es muy diferente a lo que es la realidad y que su uso, por mucho que pueda generar bienestar, les puede generar un mayor malestar con el paso del tiempo.
¿Qué pasa cuando no enseñamos acerca de la sexualidad?
La sexualidad forma parte de nosotros desde que nacemos, el desconocimiento de lo que ésta involucra en nuestro desarrollo puede llevarnos a tener ideas erróneas o cometer conductas que nos generen malestar por desconocimiento. Además puede entorpecer un desarrollo sano y generarnos emociones desagradables en muchas partes de nuestro crecimiento.
A continuación veremos posibles problemáticas que pueden suceder si no tenemos una buena enseñanza acerca de la sexualidad. En este apartado pueden no estar todas las problemáticas perjudiciales que puede ser para nosotros el desconocimiento de la sexualidad, pueden existir diferentes según la experiencia que hayan vivido cada persona.
- Cuando no tenemos información de algo que nos interesa podemos buscarlo en fuentes que no sean las veraces por lo que los menores pueden llevarse ideas erróneas de lo que pueden ser las relaciones sexuales, ya sea por amigos, paginas web, post en redes, etc. Pudiendo encontrar con ideas falsas acerca de las relaciones sexuales o informacion que no esté completa.
- El no tener una enseñanza adecuada de las relaciones sexuales puede llevarnos a que se basen en las personas que son sus iguales, pudiendo basar sus relaciones en retos o juegos que no incluyan bases como el deseo y el consentimiento.
- Cuando no se enseña acerca de las relaciones sexuales puede generar que no conozcan los riesgos de éstas o como funcionan los métodos anticonceptivos, haciéndolos más propensos a sufrir enfermedades de transmisión sexual o embarazos no deseados.
- A veces las relaciones sexuales pueden venir acompañadas de emociones desagradables como culpa o vergüenza, cuando no educamos en la normalidad de las relaciones sexuales o sus componentes principales como el deseo o el consentimientos éstas emociones pueden empeorar o estar presente cada vez que la persona mantenga relaciones.
- Los menores que no tienen una base de conocimiento de su cuerpo o de la sexualidad, les cuesta más poner límites acerca de su cuerpo o del de los demás y pueden ser mas propensos a no saber discriminar entre cuando es un abuso sexual.
- Los menores que desconocen el proceso por el que pasará su cuerpo pueden sufrir más emociones desagradables como vergüenza por los cambios que pueden surgir en su cuerpo como la menstruación.
- El no tener una enseñanza adecuada favorece a que los menores no tengan información de cómo puede funcionar su cuerpo, proporcionándoles mayores emociones desagradables como vergüenza o miedo cuando cosas que pueden suceder como la eyaculación pasen.
Por ello el enseñar a los acerca de todo lo que abarca la sexualidad es muy importante en su proceso de crecimiento, ya no solo a niveles de relaciones sexuales o de pareja, sino también la enseñanza de los procesos que pueden surgir en su cuerpo o la importancia de establecer limites tanto para ellos mismos como para las otras personas. Además de enfrentarse a las situaciones con mayor conocimientos, puede ayudar en generar menor malestar cuando éstas sucedan.
Si en algún momento desconocemos el cómo podemos explicar estos procesos a los menores o creemos que ellos lo están gestionando de una manera en la que les esté siendo una gran fuente de estrés y de emociones desagradables siempre podremos acudir a un profesional de la salud.
Preguntas frecuentes sobre enseñar sexualidad a los niños
¿A qué edad se debe enseñar la sexualidad a los niños?
La sexualidad es algo amplio que no solo enseña acerca de las relaciones sexuales, sino que también habla nuestro autoconocimiento y límites hacia el mundo que nos rodea. La sexualidad acompaña a los menores durante toda su etapa de crecimiento, desde que los menores empiezan a hablar podemos normalizar el nombre de sus partes y poco a poco ir enseñando los límites de su cuerpo con un lenguaje adaptado a su etapa evolutiva.
¿Cómo explicarle a un niño la sexualidad?
La mejor forma de enseñar a los menores acerca de sexualidad es seguir las etapas evolutivas que vienen definidas según la edad que tenga y también debemos adecuar las enseñanzas a sus necesidades. Algo muy importante es adecuar el lenguaje a su edad y recordar que los menores no tienden a darle el significado sexual que podemos darles los adultos.
¿Quieres concertar una cita en Acimut?
Si buscas un psicólogo en Madrid que te ayude, en Acimut te ofrecemos a enseñarte a enseñar sexualidad a los niños. Enfocamos tus necesidades para dar una ayuda integral y personalizada. Si quieres saber más sobre estas herramientas nosotros podemos ayudarte.
Estaremos encantados de ayudarte en nuestro centro Acimut Psicología Aplicada en la calle de Cristóbal Bordiú, 42, Madrid. Puedes concertar una cita en nuestro centro de psicología en Chamberí con nuestros especialistas en el correo info@acimutpsicologia.com o en el teléfono 722 112 469
En Acimut Psicología Aplicada ayudamos a establecer nuevos rumbos.
En nuestro gabinete de psicología en Chamberí podemos ayudarte. También tenemos servicios de terapia online si no vives cerca de Madrid o Chamberí.
Expectativas vitales