Cómo entrenar la atención y vivir el presente con mindfulness
Publicado el 22 septiembre 2025 - Sin categoría
¿Quieres aprender cómo entrenar la atención y vivir el presente? ¿Te ha pasado alguna vez que has dejado de estar en un sitio para estar en tu cabeza? ¿O que estás hablando con un amigo y de repente te das cuenta de que hace unos minutos que no le estás escuchando? ¿Te has descubierto viendo una película o una serie y a la vez viendo Redes Sociales en tu móvil?
Vivimos en la era de la distracción constante, probablemente, mientas lees este párrafo tu mente te ha recordado que tienes una larga lista de cosas que hacer, que tienes que revisar notificaciones y que tienes que ir a la compra. Nuestra vida frenética, la rapidez de nuestro día a día, el abuso de las pantallas y del contenido rápido está haciendo estragos en nuestra atención, esto hace que cada vez estemos menos presentes.
Hay momentos en los que nos da la sensación de que estamos, pero no estamos. Nuestro cuerpo está presente, pero nuestra cabeza está en otro sitio. Nos perdemos en nuestros pensamientos, en nuestras preocupaciones o simplemente nos dejamos llevar por mil distracciones. A veces, cuando nos queremos dar cuenta, el momento ha pasado.
Nos cuesta estar presentes. Disfrutar de lo que tenemos delante sin que el momento se nos escape. No es casualidad que cada vez nos cueste más mantener la atención. Nuestro mundo cada vez más, nos hace señales para que cambiemos el foco: el móvil, las notificaciones, el ritmo frenético de nuestras vidas… Nos impiden mantenernos en el presente.
Hoy hablaremos de algo que parece sencillo, pero que es importante trabajarlo para poder centrarnos en el presente: la atención. Exploraremos, también, el papel de una herramienta para entrenarla: el mindfulness. Veremos como todo esto nos ayuda a vivir con más claridad, con más calma y siendo más conscientes de lo que pasa en nuestra vida.
¿De qué hablamos cuando hablamos de atención?
Hablamos de la atención como de un foco. Ilumina lo que elijamos enfocar en medio de todos los estímulos que nos rodean en el día a día. Hoy en día ese faro puede tener muchas direcciones. Somos capaces de llevar a cabo varias tareas a la vez, de automatizar actividades mientras vamos planificando otras que tendremos que llevar a cabo más adelante, hemos aprendido a desconectar del presente usando nuestra mente. Esta manera de hacer varias actividades al mismo tiempo sin centrar nuestra atención en una sola ha hecho que cada vez la luz de nuestro foco disminuya cada vez más y como consecuencia, que sea menos intensa.
La atención, propiamente dicha, es la capacidad de poner nuestro foco en algo concreto, o como hemos explicado, en muchas cosas a la vez. En teoría, somos nosotros quienes decidimos hacia dónde lo colocamos. En la práctica, la mayoría de las veces no es así. La mente salta de un pensamiento a otro, se engancha de un recuerdo, de una preocupación e intenta resolverla, esto nos pasa a todos.
La atención es un recurso limitado. Nuestro foco solo tiene el encuadre que tiene y cada vez que se interrumpe, se va fragmentando en pequeños trocitos. Por eso a veces sentimos que ya no podemos concentrarnos en nada, o que vamos en modo automático sin darnos cuenta
La atención puede ser como un músculo, que podemos trabajar poco a poco, para que cada vez cobre más fuerza. Veremos cómo hacerlo más adelante.
El músculo de la atención. ¿Por qué deberíamos entrenarlo?
La atención no es solo un objetivo de trabajo para quienes tienen algún déficit en ella o para quienes necesitan agilizarla por algún motivo: oposiciones, estudios … Es algo, que cuando trabajamos, mejora nuestra calidad de vida, en cualquier persona. Cuando entrenamos, cuidamos y practicamos cómo mover, y dirigir nuestro foco, pasa algo que nos ayuda a estar de una manera más amable en el mundo: somos más conscientes de lo que pensamos, de lo que sentimos y de lo que hacemos. Y desde ahí, podemos elegir mejor.
Cuando trabajamos y mejoramos la atención, esto nos ayuda a la hora de:
- Tomar decisiones con más claridad
- Escuchar de manera más activa
- Disfrutar de lo que hacemos
- Detectar cuando estamos atrapados por alguno de nuestros pensamientos
Además, podemos mejorar nuestra calidad de vida de la siguiente manera:
- La incapacidad para la concentración está relacionada con mayores niveles de estrés y de ansiedad.
- Trabajar en modo “mono-tarea” evitando el multitasking reduce tanto los errores como el agotamiento, mejorando la calidad de nuestro trabajo.
Veamos un dato: según estudios, el 47% de las horas en las que estamos despiertos, estamos pensando distinto a lo que estamos haciendo.
Una atención entrenada, no solo nos ayuda a estar presentes. También nos prepara para manejar mejor los momentos difíciles, ya que nos ayuda a reconocer lo que nos está pasando, tanto fuera como dentro de nosotros, y focalizarnos en observarlo sin dejarnos arrastrar.
¿Cómo entrenar la atención?
El foco atencional podemos trabajarlo igual que un músculo. Hay muchas formas de hacerlo en el día a día. Lo importante de este entrenamiento es que tengas tres puntos muy claros:
1. Tenemos que intentar mantener la atención en algo clave
2. Nuestra mente se va a distraer, eso es inevitable
3. Cuando quieras volver al foco, hazlo sin juicio, con una actitud amable
Algunos ejemplos sencillos para ver cuánto estás centrando tu foco:
- Fijarte si coges el móvil cuando estás leyendo, estudiando, o viendo una peli
- Dónde está tu cabeza cuando te lavas los dientes
- Qué recuerdas del paseo que has dado esta mañana
- Si eres capaz de recordar las últimas dos o tres canciones que has escuchado mientras ibas en transporte público.
Parecen cosas sin importancia, pero darnos cuenta de dónde estamos poniendo el foco de nuestra atención, nos ayudará a cambiar nuestra experiencia. Si notas que no eres capaz de mantener tu atención y que eso te genera malestar. No dudes en contactar con nosotros.
Mindfulness: el entrenamiento más directo para la atención
Mindfulness es una técnica para trabajar la atención centrándonos en el momento presente, en lo que está sucediendo aquí y ahora. Consiste en trabajar la atención plena, centrándonos en lo que podemos ver y sentir. En Mindfulness observamos sin más lo que ocurre, sin intentar cambiar ni juzgar nada de lo que pasa. En esta práctica, la atención la mueves tú, de manera intencional. Nos concentraremos en lo que sucede tanto en nosotros como en nuestro alrededor, sin intentar renunciar al ruido ni a las distracciones, simplemente, permitiendo que existan, mientras nosotros nos enfocamos en nuestro presente. La clave está en darnos cuenta de cuándo la mente se va… y hacerla volver con amabilidad.
¿Qué es y qué no es el mindfulness?
Hablamos de Mindfulness como la capacidad de prestar atención el momento presente, con curiosidad, con mirada de principiante, como si estuviésemos viéndolo todo por primera vez, sin saber si es bueno o malo, sin juzgar lo que ocurre a nuestro alrededor. Suena fácil, pero para llevarlo a cabo se requiere entrenamiento.
Qué es y qué no es:
- No es dejar la mente en blanco, ni desconectar del mundo, sino observarlo, notar el aquí y el ahora sin juzgar lo que pasa en el presente.
- No es una técnica de relajación, aunque el hecho de pasar de estar atentos a muchas cosas a estarlo solo a una puede relajarnos.
- Evitar los pensamientos negativos, los observaremos como parte de las cosas que pasan dentro de nosotros.
- No es estar atentos a lo que sentimos todo el rato, sino que nuestra atención podrá ir y venir, y podremos tomar la decisión de volver al presente.
- No es una forma de estar feliz todo el tiempo, sino reconocer cuando estamos tristes, o distraídos, podremos observarlo, darnos cuenta sin intentar escapar, ni taparlo.
- No es una solución mágica, requiere constancia y entrenamiento.
Tu mente es como un cielo en el que los pensamientos son nubes. El mindfulness te enseña a observar las nubes pasar sin subirte a ellas.
¿Cuáles son los objetivos de Mindfulness?
Con la técnica de mindfulness, no se busca que estés en un estado zen permanente. Su meta, además de ser mucho más sencilla, es más profunda. El objetivo es que seas capaz de notar qué es lo que te pasa y conforme a eso puedas elegir cómo responder.
La práctica de la Atención Plena te permite darte cuenta de que estás pensando demasiado en algo, de que estás nervioso o de que te estás anticipando a algo que aún no ha ocurrido, o que no sabes si va a ocurrir. Desde esa consciencia, puedes parar, respirar y decidir.
No tratamos de evitar el ruido mental, sino de que este ruido no te defina, que no te identifiques con él. Observarlo en tercera persona, como cuando vemos las nubes pasar. Observar lo que pasa en nuestra cabeza, sin juicio, el problema no es lo que pensamos sino cómo nos relacionamos con ese pensamiento. Si lo vemos y lo dejamos pasar, seguiremos siendo observador y observado, sin embargo, si intentamos cambiarlo, si lo juzgamos o intentamos que desaparezca, nos desconectaremos del presente para enfrentarnos a ese pensamiento.
La atención plena nos ayudará a mirar los pensamientos fundirnos en ellos.
Nuestra vida mejora cuando practicamos la atención plena:
Con la práctica de la atención plena las personas notan mejoras claras en:
- Mayor capacidad de estar en el presente
- Menor rumiación
- Mayor gestión emocional
- Mayor tolerancia a la incomodidad
- Disminución de las conductas impulsivas
- Mayor conexión con uno mismo.
- Mayor sensación de calma
- Mejoras que se dan a través del mindfulness
Para practicar Mindfulness, no se necesita ser experto en meditación. Se puede empezar con algo pequeño: comer sin pantallas, respirar de manera consciente, centrarnos en la actividad que estamos haciendo. Cada vez que la mente se escape, porque es natural que lo haga, recordar que puedes elegir volver al presente.

Preguntas frecuentes sobre entrenar la atención
¿Por qué no puedo disfrutar del presente?
A veces, no podemos disfrutar del presente porque nuestra mente está ocupada en otro sitio. Estamos tan acostumbrados a pasar tiempo en nuestra cabeza que cada vez que pasa una nube en forma de pensamiento nos montemos en ella y viajemos alejándonos de nuestro presente. Cuando intentamos volver al presente, no significa que neguemos todo lo demás, sino que intentamos vivir lo que está ocurriendo ahora, sin añadirle ni centrarnos en el ruido.
¿Es mejor pensar en el futuro o en el presente?
Ambos tienen su función. Pensar en el futuro puede ayudarnos a planificar y a tomar decisiones, podremos anticipar y prepararnos. Pero solo vivir en el futuro nos desconectará del presente. La clave está en decidir cuándo pensaremos en el futuro, y no pensar en él solo porque aparezca un pensamiento. Es decir: pensar en el futuro desde el presente y no para huir de él.
¿Cómo se llama cuando no te sientes presente?
Hay muchos nombres para denominar la sensación de no sentirnos presentes. El nombre dependerá de la intensidad. En la vida cotidiana, podríamos decir que estamos en “piloto automático” o que tenemos “la cabeza en otro sitio”. No es un fallo ni un error. Darnos cuenta de que no estamos en el presente nos ayudará a ver por qué estamos evitando el presente y a escuchar a nuestro cuerpo con amabilidad para poder volver.
¿Vivir en el presente es el secreto para ser feliz?
No existen fórmulas rotundas para ser feliz, porque el estado de felicidad es algo transitorio en nuestra vida. Estar en el presente puede ayudarnos a ser conscientes de las cosas que nos pasan. Solo a través del presente podremos actuar, decidir, sentir, conectar y cuidar de nosotros mismos. En ocasiones, pasamos mucho tiempo atrapados en situaciones que no podemos cambiar. Vivir en el presente no implica ignorar a todo lo demás, sino regresar a lo único real, volver a lo que está ocurriendo aquí y ahora.
Si crees que vivir en el presente te genera malestar y frustración, o que pasas más tiempo en tu cabeza que en el aquí y en el ahora. No dudes en contar con nosotros. Sabremos ayudarte: contacta con nosotros
¿Quieres concertar una cita en Acimut?
Si buscas un psicólogo en Madrid que te ayude, en Acimut te ofrecemos a enseñarte a cómo entrenar la atención y vivir el presente con mindfulness. Enfocamos tus necesidades para dar una ayuda integral y personalizada. Si quieres saber más sobre estas herramientas nosotros podemos ayudarte.
Estaremos encantados de ayudarte en nuestro centro Acimut Psicología Aplicada en la calle de Cristóbal Bordiú, 42, Madrid. Puedes concertar una cita en nuestro centro de psicología en Chamberí con nuestros especialistas en el correo info@acimutpsicologia.com o en el teléfono 722 112 469
En Acimut Psicología Aplicada ayudamos a establecer nuevos rumbos.
En nuestro gabinete de psicología en Chamberí podemos ayudarte. También tenemos servicios de terapia online si no vives cerca de Madrid o Chamberí.
Expectativas vitales